Había una vez... un hermoso puerto llamado Valparaíso, a quien sus habitantes cuidaban mucho, limpiaban el polvo de sus cerros, lo protegían de los huracanados vientos durante el invierno , en fin todo era hermoso durante el día, pero durante la noche era oscuridad total, pues no había luces en él.
Los habitantes de este hermoso puerto , llamado también"pancho gancho", realizaron una junta de habitantes para intentar solucionar el problema. en aquella junta acordaron poner chonchones en todos los cerros, pero al primer día de inaugurado dicho proyecto el viento porteño los apagó. fue entonces cuando los habitantes de este "paraíso" decidieron instalarse en la parte más alta. pretendiendo de este modo que los chonchones no se apagasen pero nuevamente éstos se apagaron. Solicitaron la ayuda al viejo Pedro, pescador artesanal de la zona, para ver si podían encontrar algún tipo de solución a dicho problema. Este les contestó qué vería que podía hacer.
A la noche siguiente , Pedro puso en marcha su viejo bote y remando y remando fue en busca de la princesa Ibalú, sirena de la bahía, y le narró su caso. la princesa Ibalú le contestó, "mi querido amigo, no sé si pueda yo solucionar vuestro problema, pero lo intentaré. ven mañana a esta misma hora y te tendré una respuesta"."!gracias princesa¡" contesto Pedro y se fue muy contento.
Al día siguiente,Pedro y sus compañeros se hicieron a la mar a las once de la noche con una gran esperanza puesta en Ibalú. cuando ellos llegaron, Ibalú los espera sobre la espuma del mar. En un viejo buque mercante se acerco a ella y le preguntó saludándola primero como corresponde a una princesa: "Buenas noches su alteza, comó esta usted y su buen padre?- bien, respondió ella, agradeciendo el saludo-¿Hay alguna novedad para mi puerto?". Preguntó Pedro.
"Si, Pedro. tengo una respuesta a tu pedido. Durante los bailes de palacio yo siempre uso un gran diadema de brillantes que poseo. Esta alumbra el palacio por sus cuatro costados, pero mi enamorado el príncipe Vladimir, siempre se queja que por dicho collar no puede ver mis ojos, por lo que he decidido entregárselo a ustedes para que lo instalen en la parte más alta de valparaíso; deben cuidar, eso sí, que nunca se abra el broche de platino que tiene. les hago esta advertencia, por que si éste se saltara, el collar volvería al fondo de la bahía.-¡ De acuerdo, de acuerdo!, contestaron los pescadores al unísono.
Llamó a Pedro hacia un lado y le dijo:-" Para llevarse el collar necesitamos varios bongós y redes. Luego deben avanzar lentamente hacia costa rastrillando con sus redes. En la orilla los esperarán mil pelícanos rosados, quienes serán los encargados de poner en la parte el collar en la parte alta de vuestra hermosa bahía. Bueno, Pedro, esperando que les vaya muy bien y que nunca más Valparaíso vuelva a estar a oscuras, me iré nuevamente al fondo del mar.- ¡Adiós princesa Ibalú!, contestaron todos juntos,- ¡gracias!".
aquella misma noche, los pescadores se pusieron manos a la obra y tiraron redes y rastrillaron el mar hasta la orilla, llevando la luz hacia valparaíso. al llegar a la caleta los esperaban mil pelícanos rozados. Alzando su vuelo, cogieron las redes en sus picos plateados y comenzaron a tirar. Eran tan hermoso lo que veía la gente, que algunas personas se asustaron y comenzaron a gritar. ¡Se acaba el mundo! pero Pedro les dijo:-"no se acaba el mundo necios, sólo se acaba la oscuridad".
Los pelícanos enfilaron hacia Playa Ancha, desde donde comenzaron a estirar la hermosa diadema hasta los cerros del otro extremo de la bahía.
guardaron el broche de platino en un cofre cerrado, al que nadie tiene acceso, y desde entonces Valparaíso está iluminado de día y de noche. Si tu quieres apreciar este hermoso collar, puedes hacerlo desde cualquier cerro viña marino, un buque o alguna playa del lugar.
¿te gustó el cuento?. espero que sí, tal vez mañana te cuento otro.
subi esto para mi mamita que la quiero mucho y que me ha dado mucho apoyo, te quiero.
mamita.
1 comentarios:
dicen que uno ama tanto a los hijos, pero yo al mio lo adoro, te quiero tanto hijo, que no me alcanzaria el tiempo para decirte cuanto, y gracias por publicar algo mio, dicen que uno ama tanto a los hijos, pero yo al mio lo adoro, te quiero tanto hijo, que no me alcanzaria el tiempo para decirte cuanto, y gracias por publicar algo mio, tu mama que esta contigo siempre aunque a veces me enojo. te amo mucho carlitos.
aunque no se note.un besote hijo mio
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